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Tengo nuevo blog

Posted in Sin categoría on 16 mayo 2008 by rayulete

Hola niños y niñas del Simposio. Sólo quería deciros que tengo nuevo blog, no tan completo como este, pero que estaría bien que le echárais un vistacillo. La dirección es http://www.raulgfigueroa.blogspot.com

ASESINO

Posted in Sin categoría on 24 marzo 2008 by rayulete

Bien, niños y niñas del simposio: aquí va el principio del nuevo monólogo. A ver que os parece.

ASESINO

  

(Una azotea alta y escarpada. Un día frío y gris. El asesino entra con paso decidido. Es duro y experimentado. Calcula todos los imprevistos y comienza su ritual: abre su estuche, saca su arma y la monta. Todo está preparado. En breve llegará su momento de gloria).

 ASESINO:(Apuntando a las personas que circulan por la calle). Míralos. Sí, te gusta mirarlos. Desde la cúspide de la cadena alimenticia. Eres un depredador; mira como danzan tus borreguitos por esos senderos de asfalto. Observa lo ajenos que están ante su inminente final. Abogados, barrenderos, oficinistas o administrativos, peluqueros, taxistas, vendedores de seguros o camareros… vaya, un mimo, que bonito sería teñirlo de rojo…  todos acabamos muriendo inevitablemente. Eh, que preciosidad; eso es, muevete, mi amor. Tantas horas de gimnasio para nada. Cuando la vejez te alcance todo lo que haces no habrá servido de nada… en fin, centrémonos, por favor, dotemos a este momento de la seriedad que requiere. Ninguno de vosotros, pobres mortales, seréis mi presa hoy, de momento nadie me ha pagado para eliminaros. (Deja de apuntar). Por supuesto que tengo escrúpulos. Yo soy un asesino a sueldo, todo depende de lo que estén dispuestos a pagar. Pues sí, un asesino a sueldo. No es que se me ocurriera así de pronto, claro, de la noche a la mañana, más bien invertí toda mi infancia, pubertad y adolescencia en saber por que esta idea de profesionalizarme martilleaba tanto mi cabeza. No, en absoluto era por el dinero, un gran aliciente, era más un asunto de vida o muerte para mí. De pequeño mataba pajaritos, más tarde me pasé a los gatitos y cuando maté a mi primer perro supe que todo esto era algo más que un juego de niños; había que intentarlo con presas más interesantes. El poder de quitar una vida humana no es equiparable a nada, te hace ser sublime, te sitúa por encima del bien y del mal.

Cuando los infiernos lloran. Escena III: los demonios cocineros.

Posted in Arte, Teatro on 11 marzo 2008 by rayulete

( Luz roja en penumbra. Aparecen dos demonios menores ahogando a una mísera víctima en un agujero en la roca).

DEMONIO PERRO. ( Cantando animadamente). ¡La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar, porque le falta, porque no tiene… (dudando).

DEMONIO AMO. Toda la espina dorsal. ( Ambos ríen estrambótica y grotescamente). ¿Qué? ¿Ha expirado ya?

D.PERRO. ¿Expi qué?

D.AMO. ¡Qué si la ha palmado ya, estúpido!

D.PERRO. No lo sé.

D.AMO. ¿Hace burbujas, imbécil?

D. PERRO. ( Atento al sonido de las últimas burbujas). No. (Ambos vuelven a reír estrambótica y grotescamente. Se dirigen al proscenio y entre el suelo rocoso, hablan al público).

D.AMO. Bueno…

D.PERRO. B ueno…

D.AMO. Puesto que nuestro depresivo rey de las tinieblas…

D.PERRO. Sí, ¡depresivo rey de las tinieblas!

D.AMO.(Algo molesto). Ya os ha inundado con sus centenarios y absurdos lamentos…

D.PERRO. (Imitando el sonido del eco). Lamentos, lamentos, lamentos…

D.AMO. (Algo enfadado). ¡Basta ya! (De nuevo se dirige al público). Es necesario que os informe del motivo de nuestra presencia aquí y del porqué de nuestra sutil…¿actividad?

D.PERRO.(Afirmando). Actividad.

D.AMO.(Reafirmando). Sutil actividad.

D.PERRO. Más que sutil yo diría, si me permites mi amo, apoyando tu teoría, que es una actividad necesaria. (Pausa). No, no, no, más que necesaria es vital. (Pausa). No, no, no, más que vital es imprescindible, impepinable, intransferible, insustituible, ineludible, inabortable, impenetrable, inexplicable, inexcusable, inexpugnable, inevitable, inapartable, inapelable, inaguantable e inescrutable, sí, inescrutable, inescrutable, ¡cómo los caminos del señor! (Suena el terrible rugido ensordecedor de lucifer).

D.AMO. ¡Aborto con patas! Cualquier día nos cuelga cabeza abajo por nuestros malditos rabos.

D.PERRO. Lo siento, mi dueño.

DAMO. Vamos a empezar de nuevo. (Dirigiéndose otra vez al público). Bueno, puesto que nuestro depresivo rey de las tinieblas ya os ha inundado con sus centenarios y absurdos lamentos, es necesario que os informe del motivo de nuestra presencia aquí y del porqué de nuestra sutil actividad.

DPERRO. (Aplaudiendo animadamente). ¡Bravo, mi amo, bravo!

D.AMO.(Muy enfadado). ¡Basta, mono enano!(Al público). Pues bien, nosotros somos…

D.PERRO. (Cortándole, agresivo). ¡Los cocineros, somos los cocineros! ¡Sí, los jodidos cocineros del infierno!. (Ríe grotesca y estrambóticamente mientras el demonio amo, cansado, se resigna).

D.AMO. Pues sí, somos los cocineros. (La escena se oscurece lentamente).

El viajero

Posted in Arte, Poesía on 3 marzo 2008 by rayulete

¡Sembrad el mundo con vuestros sueños, regadlo con vuestro sudor y esperad con paciencia! Sentados, aferrados a una única esperanza: sembrar para recoger, sembrar para recoger, sembrar, sembrar, sembrar. ¡Para qué! Todavía tengo restos de arena entre las uñas, bajo mi piel… cavar profundo… sembrar una tierra que se ha vuelto estéril, que se resquebraja bajo nuestros pies cuando caminamos. ¿Para qué? ¿Dónde han quedado mis sueños? ¿En qué lugar los perdí? Los caminos que de niño asfalté con baldosas amarillas se vuelven negros y los muertos que habitan el sendero borran mis pisadas y me arrojan con el viento hacia otros horizontes. Yo he visto cosas que vosotros jamás imaginaríais… he remado a través de aguas enfurecidas, he cabalgado por interminables praderas doradas deseando encontrar algo, echar raíces, y no he hallado más que miseria humana a mi alrededor, alientos contaminados por la ambición. Acomodados en nuestros confortables sillones dejamos que la vida pase indiferente ante nuestros ojos… insensibles, atrofiados… desesperadas masas informes de vida cuadriculada, máquinas sociales. Yo desperté de mi letargo, levanté la mirada por encima de la miseria que me circundaba y eché a volar. Más de medio mundo atravesé sobre mis cuadradas baldosas amarillas; a mis espaldas todas las semillas que fuí sembrando en el camino… todas. Y hoy, aquí, en el borde entre la tierra y el infierno siento el peso de mis sueños más que nunca y sólo tengo recuerdos de mi olvido… tiempo perdido… sacos repletos de relojes rotos… dulce beso de la muerte, sobre esta tumba abandono y te espero.

ORACULO

Posted in Arte, Teatro on 27 febrero 2008 by rayulete

Hoy os ofrezco una escena de otra obra que terminé hace poco: Oráculo. Os cuento los antecedentes para que entendais mejor esta escena. La obra comienza tiempo después de que una bomba nuclear asole casi por completo la tierra. Hay personas que logran salvarse ocultándose bajo tierra y otras que logran supervivir y mutan en bichos deformados y grotescos. Estos últimos viven en el exterior y ambos no suelen tener relación. ¿Qué ocurre cuando una de las que se salvaron sale al exterior años después y se topa con uno de los deformes? El deforme se llama Pirómanodesimismo; la salvada Mujerviolada. Ahí queda eso.

(Amplia estepa asolada, casi desértica. Bajo el cielo todavía púrpura Piromanodesimismo piensa en voz alta recordando el día que todo estalló y su vida cambió. Mujerviolada observa desde una roca cercana).

PIROMANODESIMISMO. Todo ocurrió en el fatídico instante en que la gran luz cubrió toda la tierra…

MUJERVIOLADA. No fue una luz, fue una terrible explosión.

P. (Después de un tenso silencio). Fue una luz, yo pude verla.

M. Fue una explosión que hizo sangrar los oidos; si la hubieras visto estarías ciego, tus ojos habrían reventado en el interior de tus órbitas.

P. ¿Acaso ves que esté ciego? Puedo ver muy bien lo demacrada que estás.

M. ¿Cómo te atreves pedazo de carne?

P. Fue una luz.

M. Una explosión.

P. Una podrida luz.

M. Una jodida explosión… boom, boom, boom, boom, boom.

P.¿Y tú cómo has llegado a parar aquí? ¿Quién cojones eres?

M. No tengo porqué decirte nada de mí.

P. Bueno, pues no me digas nada, no me importa, joder, no me importa en absoluto, pero mantente en silencio y déjame en paz.

( Se produce un silencio aún más tenso mientras el cielo púrpura observa desde lo alto).

M. Perdona pero, ¿vas a mantenerte en silencio mucho tiempo? Yo también tengo cosas importantes que decir y…

P. ¡Cállate de una vez! Pues eso…

M. Lo de la explosión.

P. Eso, eso…¡qué no, joder,que fue una luz, una luz!

M. Bueno, bueno, tampoco te alteres tanto no se te caiga un pedazo de carne; llamémosla luz, aunque en el fondo los dos sabemos muy bien que fue una explosión.

P. Pero que cargante puedes llegar a ser.

M. Oye, respétame un poco que me acabas de conocer. ¿Es que piensas que así podemos llegar a algo coherente y llevadero en estos tiempos de miseria humana que nos ha tocado vivir?

P. Yo no quiero llegar a algo coherente y llevadero en estos tiempos de miseria humana que nos ha tocado vivir. No quiero nada contigo, no quiero nada con nadie… déjame en paz, a solas con mis dolores y mi semblante deformado por el fuego… lo único que quiero es permanecer aquí pensando en voz alta, pero sólo, como siempre he hecho.

M. Que pasa. ¿Qué me estás echando? ¿Qué no puedo estar aquí? ¿ Es tuyo esto, eh? ¿ Es tuyo? Yo no veo ningún rótulo con tu nombre. Desde que te he conocido todo va por muy mal camino; llego aquí y pretendes sacármelo todo en un minuto: Que si de donde vengo, que si fue una luz cuando en realidad fue una explosión… vamos, que quieres saber todo mi pasado de una vez. Y cuando ya no tengamos nada de que conversar me tirarás como un trozo de pan duro que ya no puedes morder, como un lastre que te impìde seguir tu camino, como una simple colilla…

P. ¿Colilla?

M. Sí, colilla.

P. ¿No tendrías una por ahí?

M. No.

P. ¿Estás segura? Rebusca entre tus ropas, anda, puede que te quede alguna.

M. Te he dicho que no tengo.

P. ¡Qué rebusques, pequeña ramera! ¿Con quién te crees que estás hablando? Llegas aquí sin nada que ofrecerme, ¿Por qué piensas que tengo que respetar tu asquerosa vida? Ya debería haberte reventado la cabeza para comerme tus sesos y antes habría copulado profundamente contigo… tu piel blanca sangraría con el roce de las costras y pústulas que componen ahora mi cuerpo, piel de sangre negra y podrida… vuelve a meterte debajo de la piedra que has salido y no me molestes más. Una colilla, una pequeña colilla, aunque solo sea el filtro… o sin filtro siquiera… una colilla con la que pueda prender una luz, una luz que se extienda y vuelva a quemar toda la tierra de nuevo… que belleza…

M. Fue una explosión.

(La escena oscurece lentamente).

Cuando los infiernos lloran(Escena I)

Posted in Teatro on 26 febrero 2008 by rayulete

Aquí os dejo una escena, más bien un monólogo, de una obra que escribí hace tiempo. Espero que la disfrutéis.

(Aparece lucifer montado sobre unos zancos).

LUCIFER. Vaya, ya he perdido la cuenta otra vez… doscientos, trescientos millones de años… que sé yo, desde que el omnipotente y divino hacedor me regaló este reino, que por cierto, vaya estorbo de reino, ¿no? Porque si lo que quería era construír una especie de prisión de alcatraz donde arrojar a toda la escoria humana, a todos los supuestos despojos de la sociedad, hubiera bastado con echar un vistazo a vuestro maravilloso mundo de mortales, ¿no? Con una leve mirada habría sido suficiente y no tendríamos que estar ahora aguantando día y noche esta maldita peste a azufre. ¡Qué calor tan sofocante! (Intenta agacharse para lavarse la cara, pero no puede). Y encima tengo que aguantar estas interminables y kilométricas piernas, detalle que me produce bastante nerviosismo, sí, ¡nerviosismo! También me las puso él. “Lucifer”- dijo- “con estas piernas serás temido y respetado por todos”- y añadió- “anda, pruébalas un rato, sin ningún compromiso”. Sin ningún compromiso… y cuando fui a quitármelas estaban pegadas a la carne, me había convertido en un absurdo animal patilargo y grotesco; sin ningún compromiso, menuda broma, ¿no? Pues dura ya tanto tiempo que casi ni me acuerdo; sólo sé que desde entonces apenas puedo agacharme y tengo que aprovechar los recovecos altos de las rocas para poder sentarme y así descansar un poco. Sí, la altura te da un estatus, una superioridad, ¡pero es que ni siquiera llego a lavarme la cara! Joder, no sabéis lo duro que es esto. ( Se tira al suelo y comienza a lavarse la cara en un hueco abierto en la roca). Si por lo menos tuviera una compañera con la que compartir momentos, instantes que perduraran en el recuerdo, no sé… ¿Qué os creíais? ¿Qué por ser Lucifer tengo derecho a ir de cama en cama? ¿ Qué con sólo chasquear los dedos tengo a ciento veinte concubinas a mis pies? Por dios, ¡pero qué ilusos sois, joder! Eso sólo pasa en el cine, o en el teatro, si es que alguna vez habéis ido al teatro, claro. ( Lucifer vuelve a levantarse). Esto es la cruda realidad y en la cruda realidad yo estoy solo, solo… solo pero con dignidad. Nada de llantos. Nunca. Yo no lloro. ¿No es realmente trágico? ( En la oscuridad suena la risa burlona de dios). ¡Vaya creador!,Me engendraste y rompiste el molde, ¿verdad? Eso es, ignórame, no me importa. Seguiré siendo la mano del verdugo. Para eso estoy aquí, ¿no, señor?

DIOS. Lucifer, Lucifer, nunca aprenderás. ¿No ves que es absurdo que sigas malgastando energía en las mismas aburridas quejas de siempre? Relájate hombre, disfruta de la eternidad.

( Lucifer permanece quieto en su soledad mientras oscurece lentamente).